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Ancla 1

El problema de la Deforestación

Agenda 2030: ODS nº 13 y 15

 

¿Por qué son tan importantes los árboles? 

Los árboles aportan muchos beneficios medioambientales y ecosistémicos, contribuyendo a la protección del sistema climático. Los árboles, los bosques absorben CO2 (por eso se les denomina "sumideros de carbono") y liberan oxígeno a la atmósfera, además atraen lluvias siendo por tanto una parte vital en el ciclo del agua. 

La vegetación tiene gran importancia para mejorar la calidad del aire, de ahí que se les conozca por ser “los pulmones del ecosistema” y entre ellos el más importante, el pulmón del Amazonas. 

Además de producir oxígeno, forman suelos fértiles, evitan la erosión, mantienen los ríos limpios, captan agua para los acuíferos, sirven como refugios para la fauna, reducen la temperatura del suelo, y propician el establecimiento de otras especies animales y vegetales, regenerando los nutrientes del suelo.

Los árboles absorben CO2 y emiten oxigeno. Un árbol de tamaño medio, absorbe 30 Kg de CO2 al año

y al mismo tiempo

libera oxígeno

El problema de la deforestación

Sería necesario plantar 1.600 millones de hectáreas de bosques (cinco veces el tamaño de la India),

para conseguir cero

emisiones en 2050

El problema de la deforestación
El problema de la deforestación

Cada año se pierden 12 millones de hectáreas de bosques por desertificación, lo que equivale a toda la tierra cultivable de Alemania 

Fuente: Naciones Unidas

Los árboles son también importantes para eliminar las partículas en suspensión, más conocidas por el acrónimo PM. Las PM son pequeñas cantidades de polvo, químicos orgánicos o metales emitidas por los vehículos, la construcción de edificios o las fábricas.

Hay árboles que son capaces de atrapar más PM y emitir al mismo tiempo más oxígeno que otros tales como los abetos y los cipreses de la familia de las coníferas, la melia, la acacia de tres espinas, la jacaranda o el olmo.

 

Destaca el precioso árbol "Kiri" originario de China (también denominado árbol "Emperatriz" o "Pawlownia Tormentosa"). Este árbol suele crecer hasta los 27 metros de altura, con troncos de entre 7 y 20 metros de diámetros y es capaz de purificar el suelo infértil, absorbe 10 veces más CO2 que un árbol medio (21.7 kg) y produce 6 Kg de oxígeno al día, pudiendo adaptarse a cualquier clima y temperatura.  Por eso no es de extrañar que se le denomine el  "árbol contra el cambio climático".

El problema de la deforestación

Árbol Kiri

El problema de la deforestación

La deforestación daña los ecosistemas, conlleva una pérdida de biodiversidad y  la aridez en el terreno lo que conlleva que no crezca ningún tipo de vegetación, no sirva de zona de alimentos y  por tanto no pueda dar cobijo a vida animal. La deforestación y la degradación forestal avanza a un ritmo alarmante contribuyendo de muchas maneras a la crisis climática mundial y a la pérdida de los ecosistemas. 

Se estima que los bosques, la madera muerta y el suelo, contienen a un 50% más de carbono que la atmósfera, de manera que cuando se destruyen o se talan se libera su carbono. La deforestación representa más del 20% del CO2 que los humanos producen.

 

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), calcula que entre 1990 y 2020 se perdieron 420 millones de hectáreas de bosque en todo el mundo, alrededor del 10 % de los bosques que quedan en el mundo, lo que equivale a una superficie mayor de la de toda la UE.

Ciertos lugares de nuestro planeta, sí tienen políticas proteccionistas sobre los bosques pero hay lugares en lo  que no se protegen. La deforestación (tala masiva de árboles) es alarmante sobre todo en países en vías de desarrollo como los de África, Asia y sobre todo de América Latina, donde se ubican las mayores reservas de oxigeno del planeta que proporciona el Amazonas en Brasil, Colombia o Perú, las selvas de México o los bosques de Argentina.

 

Se estima que alrededor de 1.600 millones de personas, mas del 25% de la población mundial, dependen de estos recursos para su sustento, y casi 1.200 millones de estas personas viven en pobreza extrema (Banco Mundial).

Mientras que el 15 % de la tierra está protegida, la biodiversidad todavía está en riesgo. Cerca de 7.000 especies de animales y plantas han sido objeto del comercio ilegal. El tráfico de vida silvestre no solo erosiona la biodiversidad, sino que crea inseguridad, alimenta el conflicto y la corrupción (Fuente ONU).

 

Ya se está trabajando a nivel global para soluciones contra la deforestación. Pero cada uno puede aportar su granito de arena con gestos tales como el reciclaje de papel. El papel se fabrica con fibra de celulosa de la madera, para lo que es necesario talar árboles.

La agricultura y la ganadería intensiva son dos de las principales causas de la deforestación.

La agricultura  está causando muchos daños, talando miles de árboles para allanar el terreno y convertirlos en terrenos agrícolas. Aparte de la producción de soja, los cultivos que más tala masiva generan son el de la palma de aceite, el cacao, el café o el caucho. Además, según Naciones Unidas, este tipo de agricultura genera  mayor contaminación pues requiere grandes inversiones para acceder a maquinarias, conlleva un alto consumo de energía (combustibles fósiles) al darse sobre todo en países menos desarrollados y el empleo de productos agroquímicos que pueden suponer un riesgo para la salud. 

Actividades y cultivos que más contribuyen a la deforestación:

Ganadería

Aceite de palma

Soja

Cacao

Caucho

Café

Madera

El problema de la deforestación

Fuente: Global Forest Watch y World Resources Institute

Otros factores como el crecimiento de la población y por ende de las ciudades también afecta negativamente. A medida que aumenta la población, aumenta la demanda de alimentos por lo que se desbroza más tierra para la agricultura y pastos para el ganado. Esto es un problema especialmente acuciante en la Amazonia.

Programa REDD+ de Naciones Unidas

 

Desde 2005, año en el marco de la Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC), se reconoció el rol crítico de los bosques para la gestión del calentamiento global, por lo que se puso en marcha el programa REDD+ ("Reducción de las Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación de los bosques) que empezó a aplicarse en 2008. La FAO brinda apoyo a los países en desarrollo en sus procesos de REDD+.

 

Se trata de iniciativas de mitigación de Gases de Efecto invernadero procedentes de la tala de bosques. Este mecanismo transciende en diferentes aspectos a cualquier otra iniciativa de conservación tradicional. REDD+ crea incentivos para que los países en vías de desarrollo con bosques tropicales reduzcan sus emisiones procedentes de la deforestación.

A través de las estrategias REDD+, se busca que los bosques tengan un mayor valor en pie al que tendrían talados puesto que se crea un valor financiero en el carbono almacenado en los árboles. Una vez que se mida y cuantifique el carbono, la etapa final de REDD incluirá el pago de compensaciones por parte de países desarrollados a los países en desarrollo por sus bosques en pie. REDD es lo último en iniciativas de silvicultura que busca dar un vuelco al equilibrio económico hacia una gestión sostenible de los bosques.

 

Global West Forest Watch, ofrece un interesante mapa interactivo donde consultar en tiempo real la situación de los bosques a nivel mundial:

Animales en peligro a causa de la deforestación

Según datos de la "Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza" (UICN), aproximadamente 5.200 especies de animales se encuentran en peligro de extinción en la actualidad (el 11% de las aves, el 20% de los reptiles, el 34% de los peces y 25% de los anfibios y mamíferos).

 

Los lugares que más han sufrido la destrucción de sus bosques han sido América Central, Madagascar, los bosques en las montañas de Tanzania y Kenia, las islas del Sudeste Asiático y el norte de los Andes.

Entre las especies más amenazadas se encuentran la cotorra colilarga (que suele vivir en zonas de Indonesia y Malasia, ha visto su población reducida en un 17% ), la especie de sapo Atepolus flavescens de la Guayana francesa o la ardilla voladora de Hagen que tiene un 70% de bosques menos en los que vivir. También el jaguar en LATAM o el lince ibérico en España.

El 25% de todos los anfibios conocidos (alrededor de 3.200 especies) están amenazados 

El problema de la deforestación
El problema de la deforestación

La deforestación, la caza y las sequías están acabando con los chimpancés y los gorilas de montaña en África

El problema de la deforestación

El Mandril de los bosques de Gambón con únicamente 1.300 ejemplares registrados

El problema de la deforestación

El Tamarino multicolor del Amazonas

El problema de la deforestación

El pangolín, uno de los mamíferos más comercializados ilegalmente del mundo en Asia

El problema de la deforestación

El Lemur rufo blanco y negro del este de

Madagascar

El problema de la deforestación

Esta espectacular ave, el águila filipina, está viendo mermado su hábitat natural consecuencia de la

deforestación

El problema de la deforestación

Los elefantes pigmeos en África y Asia. dado la desaparición de zonas selváticas en pos de la ganadería y la agricultura

El problema de la deforestación

El oso Panda estuvo al borde de la desaparición consecuencia de la deforestación pero gracias a la acción del gobierno chino hoy está a salvo

Incendios forestales

Como consecuencia del incremento de la temperatura global, los incendios son más frecuentes y una amenaza para la supervivencia de los bosques.

 

Situación en Europa

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha señalado que menos del 5 % de los bosques europeos se considera actualmente bosque virgen o natural, mientras que el 10 % de los bosques europeos ha sido clasificado como de gestión intensiva

Los bosques de la Unión se extienden a lo largo de 158 millones de hectáreas (un 5 % de la superficie forestal mundial). En total, los bosques cubren el 37,7 % del territorio de la Unión, y los seis Estados miembros con mayor superficie forestal arbolada (Suecia, Finlandia, España, Francia, Alemania y Polonia) representan dos tercios de la superficie forestal de la UE.

 

Entre los factores abióticos (es decir, físicos o químicos) que amenazan los bosques, cabe citar los incendios (especialmente en la zona mediterránea), las sequías, los temporales (estos últimos sesenta años ha habido dos grandes temporales por año de media) y la contaminación atmosférica (emisiones procedentes del tráfico por carretera o de plantas industriales). Además, la fragmentación de los bosques ocasionada por la construcción de infraestructuras de transporte pone en peligro la biodiversidad. Estos factores se añaden a los factores bióticos, es decir, los animales, entre ellos, los cérvidos, los insectos y las enfermedades, que también pueden deteriorar los bosques. En total, alrededor del 6 % de la superficie forestal acusa daños debidos al menos a uno de estos factores.

El cambio climático ya está planteando problemas para los bosques europeos. Probablemente afectará, de forma diferente según la ubicación geográfica. Puesto que en los Tratados de la UE, no se hace mención expresa de los bosques, la Unión no dispone de una política forestal común. Por consiguiente, la política forestal sigue siendo, sobre todo, una competencia nacional (Fuente Parlamento de la UE).

La UE en su lucha contra el cambio climático, ha aprobado una nueva normativa que entrará en vigor en el año 2025 (REGLAMENTO (UE) 2023/1115 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO, de 31 de mayo de 2023, relativo a la comercialización en el mercado de la Unión y a la exportación desde la Unión de determinadas materias primas y productos asociados a la deforestación y la degradación forestal).

El Parlamento Europeo ha destacado que la destrucción, degradación y conversión continuas de los bosques y ecosistemas naturales del mundo, así como las violaciones de los derechos humanos, están relacionadas, en gran medida, con la expansión de la producción agraria, en particular, la conversión de los bosques en tierras agrarias dedicadas a la producción de una serie de materias primas y productos de gran demanda. La expansión agraria causa cerca del 90 % de la deforestación mundial: más de la mitad de las pérdidas de bosque se debe a su conversión en tierras de cultivo, mientras que casi el 40 % de esas pérdidas corresponde al pastoreo.

 

Entre 1990 y 2008, la Unión importó y consumió una tercera parte de los productos agrarios objeto de comercio mundial asociados a la deforestación. Durante ese período, el consumo de la Unión fue responsable del 10 % de la deforestación mundial.

Con base a esto, la UE en su plan de protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático publica este nuevo Reglamento.

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