UE: Concluye un Acuerdo de Asociación Económica modernizado con los socios de África Oriental y Meridional
- CCJ

- 25 jun
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La UE concluye las negociaciones de un Acuerdo de Asociación Económica modernizado con los países de África Oriental y Meridional
El 10 de junio de 2026, la Unión Europea y cuatro Estados de África Oriental y Meridional —Comoras, Madagascar, Mauricio y Seychelles— finalizaron las negociaciones para modernizar el actual Acuerdo de Asociación Económica (EPA), transformándolo en un acuerdo de libre comercio más amplio y actualizado.
Se trata del primer acuerdo de estas características suscrito entre la Unión Europea y países del África Subsahariana. Además, el marco permanece abierto a la adhesión de otros Estados de la región, mientras continúan las negociaciones con Zimbabue.
Un acuerdo con relevancia estratégica
Aunque el volumen de comercio entre la UE y estos cuatro países es relativamente reducido en comparación con otros socios comerciales, la relación tiene una importancia estratégica creciente dentro de la política comercial europea.
En conjunto, Comoras, Madagascar, Mauricio y Seychelles representan un mercado de aproximadamente 36 millones de habitantes. Durante 2024, el comercio bilateral de bienes y servicios alcanzó los 9.700 millones de euros, con importaciones de la UE por valor de 5.200 millones de euros y exportaciones por 4.500 millones de euros.
Los servicios representaron cerca del 58 % de los intercambios comerciales, mientras que el comercio de mercancías supuso el 42 %. La Unión Europea continúa siendo el principal socio comercial de estos países en el comercio de bienes, absorbiendo aproximadamente el 34 % de sus exportaciones.
Asimismo, la inversión extranjera directa de la UE en estos cuatro países alcanzó los 20.000 millones de euros en 2024, lo que supone un incremento del 21 % respecto a 2020.
Principales novedades del acuerdo
El acuerdo provisional vigente ya regulaba el acceso al mercado de mercancías y determinados aspectos de cooperación al desarrollo. La versión modernizada amplía significativamente su alcance e incorpora disciplinas propias de los acuerdos comerciales de nueva generación.
Entre las novedades más relevantes destacan:
Simplificación de los procedimientos aduaneros, con mayores obligaciones de transparencia y mecanismos de consulta entre las partes.
Modernización de las reglas de origen, alineándolas con los acuerdos comerciales más recientes de la UE. Se incorpora la posibilidad de utilizar la autocertificación del origen (a través del sistema REX para los exportadores europeos) y el denominado importer's knowledge como prueba para solicitar el trato preferencial.
Ampliación del ámbito del acuerdo a sectores como el comercio de servicios, la inversión y determinados aspectos del comercio digital.
Mayor protección de la propiedad intelectual, incluyendo las indicaciones geográficas europeas y otros derechos asociados a marcas y productos protegidos.
Refuerzo de los compromisos en materia de sostenibilidad, incorporando disposiciones sobre derechos laborales, protección del medio ambiente, lucha contra el cambio climático, igualdad de género y conducta empresarial responsable.
Enmarcado en la estrategia comercial de la UE
La modernización del acuerdo forma parte de la estrategia de la Unión Europea para ampliar y actualizar su red de acuerdos comerciales. El objetivo es diversificar mercados de exportación, reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro y fortalecer la seguridad económica mediante relaciones comerciales más estables y predecibles.
Próximos pasos
Una vez publicados los textos definitivos, el acuerdo deberá seguir los correspondientes procedimientos de firma, ratificación y aprobación antes de su entrada en vigor. Además, continuará abierto a la incorporación de otros países de África Oriental y Meridional que deseen adherirse al mismo.
Aspectos a tener en cuenta para las empresas
Aunque el impacto económico del acuerdo será previsiblemente limitado en términos globales, sí puede generar nuevas oportunidades para las empresas europeas que operen o tengan previsto operar en estos mercados.
Las empresas importadoras y exportadoras deberían revisar si las nuevas disposiciones relativas a preferencias arancelarias, reglas de origen, requisitos documentales o planificación de las cadenas de suministro pueden afectar a sus operaciones.
En un contexto más amplio, este acuerdo confirma la creciente utilización de la política comercial de la Unión Europea como instrumento para mejorar el acceso a mercados, diversificar las relaciones económicas internacionales y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro.






