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Economía digital



Economía Digital

¿Está su empresa preparada?


El informe final de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCED) en relación al proyecto BEPS (Erosión en la Base y Reparto del Beneficio) publicado en Octubre de 2015, resume las principales implicaciones fiscales de la Economía Digital​


Pero qué es la Economía Digital y qué impacto tiene en Global Trade?

Han sido muchos los cambios a nivel mundial que han tenido lugar basados en la tecnología de la información y en el uso global de la red y estos han provocado la aparición de una nueva economía, la economía digital.

El desarrollo permanente de Internet y de las tecnologías asociadas, la publicidad y el marketing on line, las impresoras 3D, el comercio electrónico, los servicios de almacenamiento de datos en i -clouds o la distribución/venta digital de servicios son algunos de los aspectos claves de la economía digital.

Son muchos los sectores que aprovechan estas nuevas plataformas de comunicación y de prestación de bienes y servicios para incrementar y mejorar su negocio (e.g. Banca, seguros, retailers, entretenimiento, logística, Administraciones Públicas o entre otras la industria de la automoción, la aeroespacial y aeronáutica, Life Sciences ó la industria de EPC).




Y es que la economía digital plantea nuevas oportunidades y retos y una nueva forma de acceso al mercado.

La economía digital también ha modificado la forma tradicional de hacer negocios, generando interconexiones a nivel global que han impactado en los modelos operativos en aspectos tales como la localización de las empresas y su tamaño, la estructura o las relaciones entre estas y clientes.

Las tecnologías en las que se basa la economía digital están evolucionando a un ritmo exponencial. Para hacer un poco de historia y entender la velocidad que lleva consigo este cambio tecnológico pensemos por ejemplo en uno de los primeros teléfonos móviles para usuarios fabricado a mediados de los años 70 por Motorola y que pesaba más de 1 kilo, la primera cámara digital inventada por Kodak en 1975 tenía el tamaño de una impresora portátil y qué decir del primer ordenador fabricado por EE.UU en los años 90 (conocido como ASCI Red) para el control de su armamento nuclear y que ocupaba una superficie de 150 m2. ASCI Red fue considerado el ordenador más potente del mundo hasta el año 2000, hoy en día un iPhone de ultima generación puede igualar en la mayoría de las prestaciones a esta famosa computadora.



El impacto en la forma de hacer negocios también es más que evidente. Pensemos por ejemplo en las tiendas de revelado fotográfico o en los videoclubs, estos últimos han desaparecido por completo, servicios como los de e.g. Apple TV o Netfix han ocupado su lugar, o la industria de la música que también se ha visto fuertemente impactada con el uso de la red y los archivos digitales, estas también han tenido que amoldarse al cambio tecnológico con el uso por ejemplo de nuevas plataformas como I-Tunes o Spotify.


Otras formas de hacer negocio no han desaparecido pero han tenido que adaptarse a esta nueva revolución como ocurre a las Editoriales con la publicación de libros en formato electrónico, las tiendas con canal de venta ¨omni'channel¨, el uso de drones para servicios de vigilancia o las plataformas de juego-casinos online.

El coste de tales tecnologías también ha caído de forma exponencial lo que ayuda y fomenta esta revolución.

No es de extrañar que la economía digital constituya por tanto una de la principales prioridades de la Comisión de la UE.

La OCDE también ha incluido la economía digital como una de sus máximas prioridades en el Plan de Acción BEPS número 1.

En España, el Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de la Agencia Tributaria (AEAT) desde el año 2020 en adelante, como viene haciendo desde hace algunos años, incluye la economía digital como una materia clave.

Las actuaciones de investigación de la Agencia Tributaria están dirigidas al análisis de las operativas de gestión de negocio asociadas a actividades realizadas a través de la red y a la determinación de patrones de riego fiscal que deban ser objeto de control:

"Se prestará especial atención, en consonancia con los países de nuestro entorno próximo, al control de entidades que operen internacionalmente en el ámbito de la economía digital, en relación con la posible presencia de establecimientos permanentes, la política documentada de precios de transferencia, la calificación funcional incorrecta u otras acciones tendentes a excluir a nuestra jurisdicción del pago de los impuestos directos debidos"

Este desarrollo tecnológico están dando lugar a la aparición de nuevos modelos de negocio lo que supone para la Agencia Tributaria española nuevos desafíos desde el punto de vista del control fiscal.



​Desde el año 2017 la AEAT ha incluido sistemáticamente todos los años, nuevas líneas de investigación fiscal y entre otras destacan las siguientes:

1. Programas de captación de información en Internet sobre los operadores de riesgo con la intención de mejorar su gestión de cara a la posterior incorporación de estos a las bases de datos de la Administración tributaria y con la intención de seleccionar y comprobar a aquellos que realicen su actividad económica principalmente a través del comercio digital. Analizando la información disponible en Internet así mismo para descubrir actividades o rendimientos ocultos incluído el tráfico ilícito de bienes.

2. Herramientas informáticas de detección de patrones de fraude fiscal.


3. Colaboración con las Administraciones tributarias de otros países para la comprobación de los beneficios obtenidos por los operadores económicos que utilizan Internet como medio para publicitar bienes y servicios y su posterior venta.


4. Control de las operaciones de importación en relación a las ventas de bienes online. Incluidas actuaciones de control sobre aquellos fabricantes o prestadores de servicios que comercialicen sus bienes o servicios a través de Internet, con especial atención a aquellos que lo publicitan igualmente a través de las redes sociales.


5. Análisis de los nuevos medios de pago como las criptomonedas (e.g. Bitcoin), plataformas mediadoras de pago o pagos desde dispositivos móviles ya que pueden facilitar la opacidad de las operaciones.

Entre todas estas medidas destaca una desde un punto de vista de imposición indirecta y es el nuevo Sistema de IVA de Información (SII) cuyo principal fin es la detección del fraude de IVA en operaciones comerciales por medio de la comunicación de datos casi en tiempo real a la Agencia Tributaria o el nuevo sistema SILICIE a efecto de Impuestos Especiales.

La economía digital lleva un ritmo imparable y aún sigue creciendo exponencialmente. A día de hoy se calcula que sobre 8 billones de personas en la tierra hay más de 50 billones de aparatos entre PC, móviles y tablets entre otros, interconectados entre sí por medio de la red. Un mercado abierto a toda empresa que desee crecer sin limitarse geográficamente.

¿Cómo impacta la economía digital en las operaciones de comercio intra-comunitario y

extra-comunitario desde un punto de vista de impuestos indirectos?

En relación a las ventas online intra-comunitarias hay que establecer pautas sobre la facturación de IVA en B2B y B2C teniendo en cuenta el destino final de los bienes y el receptor de los mismos, como aplicar la exención de IVA y como justificarla ante la AEAT así como políticas en relación a las devoluciones de bienes. Para el comercio extra-comunitario es crucial el correcto cálculo del landed cost, la clasificación arancelaria que determinará el pago del impuesto arancelario para su cliente en destino así como establecer procesos específicos para las devoluciones de bienes a origen sin que suponga un coste fiscal adicional, entre otras diferentes cuestiones.

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