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África nueva potencia mundial


La Economía de los Países del Continente Africano Crece a Ritmos Imparables aunque a Velocidades Dispares

Nigeria encabeza la lista, seguida de Sudáfrica, Angola, Ghana, Kenia o Tanzania. Pero según el Fondo Monetario Internacional este crecimiento depende de con qué prisma se miren tales economías. La alta dependencia en sus recursos naturales y en la cotización internacional de sus commodities las colocan en situaciones delicadas

África está creciendo mucho más rápido de lo que se esperaba. Las preguntas siguen siendo muchas pero las cifras económicas llevan a preguntarse ¿será África el nuevo motor económico mundial?

Son muchas las grandes multinacionales que ya han puesto sus miras en el continente africano. El descubrimiento reciente de reservas petrolíferas y de gas natural a gran escala en diversos países africanos y el crecimiento imparable de sus economías convierten a África en un mercado floreciente para el desarrollo de nuevos negocios.

Con una dependencia económica en la agricultura o en las cotizaciones internacionales de commodities (e.g. petróleo, minerales, café o té) unida a su instabilidad política, no resulta fácil para estos nuevas potencias económicas controlar su desarrollo.

El índice TEA por sus siglas en inglés (Total Early Stage Entrepreneurial Activity) mide la actividad emprendedora en un país dado teniendo en cuenta las actividades económicas emprendidas por su población. Este índice permite cuantificar el “nivel emprendedor” de una región y compararlo con el de las regiones o países participantes en una analítica. Este medidor sitúa según ciertos estudios, los más altos índices a nivel mundial en África, seguida de América del Sur y Asia Pacífico.

Pero no todo lo que reluce es oro. Nigeria la economía a la cabeza, está pasando por una gran crisis política que pone en peligro su seguridad y la de las inversiones extranjeras (riesgo país), mientras que Sudáfrica se ha visto envuelta en un gran escándalo de corrupción política que ha mermado su credibilidad en la comunidad internacional.

De acuerdo a los últimos datos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, la que fuera una vez el motor de la economía del África subsahariana, Costa de marfil, está siendo el presente año el país que experimenta el crecimiento económico más acelerado con un PIB que según las previsiones de crecimiento, se incrementaría en un 8,5%. Atrás quedaron los conflictos políticos étnicos del 2011 que dejaron más de 3.000 muertos. El país quiere ofrecer al mundo ahora una imagen de estabilidad y prosperidad.

Sorprende igualmente Etiopía que lleva una década de crecimiento a un ritmo superior al 10% anual, el doble de la media del África Subsahariana basado sobre todo en la exportación de café y flores constituyendo la UE su principal destino/comprador y otros recursos de la agricultura de los que viven casi el 25% de la población. El sector servicios también está en auge en Etiopía. Etiopía se abre un hueco como destino turístico dada la riqueza histórica y los parajes naturales del país. El Gobierno espera llegar en el año 2020 al millón de visitantes anuales por lo que se está trabajando en la mejora de las infraestructuras.


El crecimiento de Etiopía en base a los datos del Banco Mundial es sorprendente. Etiopía es el quinto país que más ha crecido en el África Subsahariana. Este crecimiento no se podría haber llevado a cabo sin el apoyo de la inversión y financiación extranjera. Según datos del Banco Mundial, Etiopía recibe de media cada año en torno a 3.800 millones de dólares para la ayuda a su desarrollo.

Nigeria encabeza la lista, seguida de Sudáfrica, Angola, Ghana, Kenia o Tanzania. Pero según el Fondo Monetario Internacional este crecimiento depende de con qué prisma se miren tales economías. La alta dependencia en sus recursos naturales y en la cotización internacional de sus commodities las colocan en situaciones delicadas

África está creciendo mucho más rápido de lo que se esperaba. Las preguntas siguen siendo muchas pero las cifras económicas llevan a preguntarse ¿será África el nuevo motor económico mundial?



Nigeria, antigua colonia británica, es a día de hoy el país más poblado de África y el primer productor de petróleo continental


Nigeria se ha convertido en la primera economía de la región con un PIB anual de 510.000 millones de $USD, según fuentes oficiales nigerianas La cifra coloca a Nigeria por delante de Sudáfrica, hasta ahora la primera economía africana

La economía nigeriana ha pasado de ser agrícola a predominantemente industrial y comercial en base a los yacimientos de petróleo encontrados (con más de 17.000 millones de barriles en reservas de crudo y más de 4 millones de m3 de gas natural). La mayoría de esta riqueza se encuentra dirigida y en manos de grandes multinacionales extranjeras

Sin embargo la población nigeriana, en torno a unos 182 millones de habitantes (el séptimo país más poblado del mundo), sigue registrando extremos índices de pobreza con una enorme desigualdad de clases sociales

En base a recientes estudios del Banco Mundial y la OCDE, se espera que Nigeria basándo su desarrollo económico en la diversificación, se coloque en el ranking de los 8 potencias económicas más importantes del mundo de aquí a 50 años.

Esta puja económica floreciente ha llevado a la creación de diversos acuerdos económicos y tratados de libre comercio entre los países africanos. Entre ellos destaca el ECOWAS (La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO/ECOWAS por sus siglas en francés e inglés) formado por quince países del África Occidental ( Benin,Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Liberia, Mali, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo) cuya misión es fomentar el crecimiento económico entre sus miembros promoviendo los intercambios comerciales y la integración económica de la región.

La unión aduanera del Sur de África, conocida por sus siglas en inglés SADC y formada por Sudáfrica, Botswana, Lesotho, Swaziland, Mozambique y Namibia, tiene entre sus principales objetivos facilitar el comercio cross border entre sus miembros promoviendo condiciones para un comercio justo en igualdad de oportunidades, fomentar las inversiones, la industrialización y el desarrollo de estrategias comunes en el marco de políticas comerciales comunes.

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Destaca también el acuerdo de mercado común, unión aduanera, conocido como COMESA y que integra a países tales como Angola, Burundi, Comoros, la República democrática del Congo, Djibouti, Egypt, Eritrea, Ethiopia, Kenya, Libya, Madagascar, Malawi, Mauritius, Rwanda, Seychelles, Sudan, Swailizand, Uganda, Zamibia y Zimbabwe. La unión aduanera de COMESA pretende implantar una paulatina armonización de los derechos aduaneros sobre los productos que se importen en los países que conforman el bloque económico y los que circulen entre los mismos. Representan un mercado de más de 400 millones de habitantes con un PIB global de 360.000 millones de $USD.

Las relaciones de la UE y COMESA se sustentan en el Acuerdo de Cotonú que entró en vigor en el año 2003 y que finalizará previsiblemente en el año 2020, con programas de desarrollo e implantación paulatinos. Este acuerdo engloba a los países de la UE y setenta y nueve países incluido los Estados de África, del Caribe y del Pacífico (ACP). Existen instituciones conjuntas para la implementación del Acuerdo de Cotonú y tiene como principales objetivos el trabajo conjunto en cuestiones tales como el cambio climático, la seguridad alimentaria, el problema del SIDA, la sostenibilidad de los recursos pesqueros o el desarrollo económico sostenible.​

Entre otras iniciativas merece la pena mencionar también la Comunidad del Este africano (East Africa Community Partners) conformada por Kenya, Uganda,Tanzania, Burundi y Rwanda, la Unión Económica y Monetaria del oeste africano conocida por sus siglas en ingles WAEMU e integrada por Camerún, la república central africana, el Chad, el Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón o por último la Comunidad de Desarrollo Sudafricano integrada por Angola, Botswana, DRC, Lesotho, Malawi, Mauritius, Mozambique, Madagascar, Namibia, Sudáfrica, Swaziland, Seychelles, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.

Son muchos los diferentes acuerdos de libre comercio que están siendo firmados por los países africanos y el resto del mundo.

La UE además de los acuerdos firmados con los países árabes del norte de África, tiene firmado un tratado de libre comercio plenamente en vigor con Sudáfrica y acuerdos interinos o provisionales con Camerún, Ghana, Costa de Marfil, con Madagascar, Mauritius, Seychelles y Zimbabwe, así como con SADC. Están pendientes de aplicación los acuerdos con East Africa Community Partners, ECOWAS, WAEMU y West African States.

La UE ha negociado una serie de acuerdos de asociación económica (AAE) con 48 países del África subsahariana, en el marco del Acuerdo de Cotonú. Estos acuerdos tienen por objeto crear una asociación común de comercio y desarrollo respaldada por la ayuda para el desarrollo. El Acuerdo de Cotonú cuya vigencia expiraba en febrero de 2020 ha sido extendido hasta diciembre del mismo año 2020.

Nairobi, capital de Kenia y antigua colonia británica, es a día de hoy una de las ciudades más relevantes de África, tanto política como económicamente.

Headquarter de grandes grupos multinacionales para el África oriental y organismos internacionales tales como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Kenia dada su escasez de recursos naturales ha tenido que basar su desarrollo económico en el crecimiento de su tejido empresarial y en los servicios financieros, crecimiento acelerado últimamente aún más por la bajada del precio del crudo.


Dada su privilegiada ubicación geográfica, Kenia está considerado como el centro comercial y financiero del este de África

El crecimiento de su economía ha estado impulsado por el apoyo de otros gigantes asiáticos como China o India, aunque la Unión Europea sigue siendo su principal destino a la exportación.

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